La condensación en las ventanas es uno de esos problemas que aparecen sin avisar y que, cuando lo hacen, resultan bastante molestos. 

Cristales empañados, gotas de agua en el marco, sensación de humedad e incluso pequeñas manchas alrededor de la ventana.

En Reforven   lo vemos a menudo: muchas personas piensan que la condensación significa que la ventana está rota o mal instalada. 

Ventila todos los días, aunque haga frío

Puede parecer lo contrario, pero ventilar es una de las formas más sencillas de evitar condensación.

Abrir las ventanas entre 10 y 15 minutos al día ayuda a renovar el aire y reducir la humedad acumulada dentro de casa. 

No hace falta tenerlas abiertas durante horas. De hecho, es mejor una ventilación corta e intensa que dejar una ventana entreabierta durante mucho tiempo.

Cuidado con tender dentro de casa

Tender la ropa dentro del hogar aumenta muchísimo la humedad ambiental. Y esa humedad acaba pegándose a las zonas más frías, como los cristales.

Si no tienes otra opción, intenta tender en una zona ventilada y abrir un poco la ventana durante un rato. 

Usa extractor en baño y cocina

La ducha, el agua caliente y la cocina generan vapor. Mucho vapor.

Por eso, si tienes extractor, úsalo. Y si no lo tienes, ventila después de ducharte o cocinar. 

Es un gesto muy simple, pero ayuda muchísimo a evitar que el vapor termine convirtiéndose en gotas sobre las ventanas.

Mantén una temperatura estable

Los cambios bruscos de temperatura favorecen la condensación. Si dentro de casa hay mucho calor y los cristales están muy fríos, la humedad se condensa con más facilidad.

Mantener una temperatura más estable ayuda a reducir este efecto. No se trata de poner la calefacción al máximo, sino de evitar contrastes muy fuertes entre el interior y el exterior.

No tapes demasiado las ventanas

Cortinas muy gruesas, muebles pegados a la ventana o persianas siempre bajadas pueden dificultar la circulación del aire. Y cuando el aire no circula, la humedad se queda atrapada.

Si notas condensación en una zona concreta, revisa si la ventana tiene suficiente ventilación alrededor.

Revisa el aislamiento de tus ventanas

Si tus ventanas son antiguas, tienen cristales simples o marcos poco aislantes, es más fácil que aparezca condensación. 

Un buen sistema de ventana, con doble acristalamiento y un buen aislamiento, ayuda a mantener mejor la temperatura interior y reduce la sensación de frío junto al cristal.

¿La condensación siempre es culpa de la ventana?

A veces el problema está en el exceso de humedad dentro de casa. Otras veces, en una mala ventilación. 

Y en algunos casos, sí puede estar relacionado con ventanas antiguas, mal selladas o con bajo aislamiento.

Por eso es importante valorar cada caso. No se trata solo de limpiar el cristal cada mañana, sino de entender por qué se está produciendo esa humedad.

Cuándo deberías preocuparte

Si ves agua todos los días, manchas de moho, marcos deteriorados o humedad alrededor de la ventana, conviene actuar cuanto antes.

La humedad mantenida puede afectar al confort de la vivienda y también al estado de paredes, marcos y juntas.

En Reforven te ayudamos a mejorar el confort de tu hogar

Ventilar bien, controlar la humedad y contar con unas buenas ventanas son pasos clave para tener una casa más cómoda, eficiente y saludable.

En Reforven   instalamos y sustituimos ventanas a medida para mejorar el aislamiento térmico y acústico de tu hogar.

Tu casa se nota. Tu confort también.

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