Uno de los motivos por los que tantos clientes confían en las ventanas de PVC es que su mantenimiento es muy sencillo.
No hace falta ser un experto ni dedicar horas; basta con unos cuidados básicos para que funcionen como el primer día incluso después de muchos años.
Limpieza del marco: fácil y sin productos especiales
Para limpiar los perfiles de PVC solo necesitas:
- Agua tibia
- Jabón neutro
- Una esponja suave
Es importante evitar productos abrasivos o estropajos metálicos, ya que podrían rayar la superficie.
Con una limpieza cada 2 o 3 meses, las ventanas conservarán su color y apariencia original sin esfuerzo.
Cuidado del vidrio: claridad y aislamiento
El vidrio puede limpiarse con cualquier limpiacristales convencional.
En Reforven recomendamos secar siempre con un paño de microfibra para evitar marcas. Mantener el vidrio limpio no solo mejora la estética, sino también la entrada de luz natural.
Los mecanismos de apertura son la parte móvil de la ventana, por lo que conviene lubricarlos una o dos veces al año.
Un lubricante específico para herrajes o una gota de aceite técnico es suficiente para mantenerlos suaves y silenciosos.
Este simple gesto prolonga la vida útil de las bisagras, cierres y manillas, evitando holguras y mejorando la seguridad.
Ventanas de PVC: una inversión duradera con mantenimiento mínimo
Su resistencia natural, su escaso mantenimiento y su capacidad de aislamiento hacen que sean una de las opciones más recomendadas para viviendas, reformas y proyectos de eficiencia energética.
En Reforven instalamos ventanas de PVC diseñadas para durar décadas y adaptadas a cada hogar.
Si estás pensando en renovar tus ventanas o necesitas asesoramiento profesional, estaremos encantados de ayudarte.
¿Quieres más información o un presupuesto sin compromiso? Contáctanos. Estamos aquí para ayudarte.